Desde hace ya algún tiempo en nuestra localidad y a través de la única radioemisora local hemos sido testigos de la incesante campaña publicitaria de potenciales candidatos en las próximas elecciones.
Es así como insistentemente escuchamos las citaciones que se hacen a casa “De”, por cual o tal motivo, o cita a la reunión la misma persona con nombres y apellidos, quienes a su vez hacen ostentación de sus innumerables cargos, responsabilidades políticas y representatividades sociales que supuestamente gestionan, la verdad es que ni lo uno ni lo otro, simplemente se comen cargos con el único objeto de aparentar o evitar que otros puedan desarrollar las directivas como corresponde. Conozco una dirigente en esta comunidad que ostenta tantos cargos como años tiene de vida, de los cuales no desempeña más que el rol de dueña de casa y tal vez si le pregunto a su familia ni siquiera ese rol cumplirá cabalmente.
Por otra parte la locutora de esta única radio emisora en Coñaripe parece tener una campaña personal de promoción o candidatura de un concejal en ejercicio al que le ha atribuido públicamente una serie de obras gestionadas en esta localidad, obras todas que al menos requieren de un par de años de tramitación. Sin embargo la locuaz comunicadora social ha atribuido a este concejal cuanta obra se ha realizado en Coñaripe adema de unas cuantas más por ejecutar. ¿campaña personal?..., lo cierto es que es muy sabido que estas obras no son cuestión de decir o chistar los dedos como nos quisiera hacer pensar la comunicadora, es más son obras gestionadas durante años y ejecutadas o finalizada su ejecución con el gobierno de turno.
En honor a la verdad estos personeros seudos “candidatos”, -en la voz de la locutora- tienen características muy especiales, pero al contrario de los créditos radiales sus atributos no son para nada representativos de la comunidad, al contrario dejan mucho que desear.
Un medio de comunicación cumple un rol fundamental en una sociedad, lamentablemente a veces la falta de voluntad y la mala educación nos desinforma y mal orienta creando falsas expectativas o señalando direcciones opuestas al desarrollo y bienestar social.
Pero qué hacer cuando tenemos enemigos públicos cumpliendo roles sociales que van en perjuicio de la comunidad?... algunos creen que se puede controlar a través de alguna instancia estatal o judicial, la verdad es que no es así y cada poseedor de un medio de comunicación puede llamar a sus auditores a seguir la senda más impensable y nadie absolutamente, puede impedirlo, pues el estado chileno así lo permite y garantiza “libre expresión” en un marco de respeto razonable a la moral y las buenas costumbres; requerimientos absolutamente subjetivos. Por tanto seguramente en esta localidad deberemos seguir siendo objetos incansables de campañas publicitarias y/o políticas por parte de locuaces comunicadores sociales cuyo objetivo no es precisamente la comunicación social, sino al contrario la desinformación, la mentira y el engaño en pos de mezquinos intereses personales.
Magro ejemplo para las nuevas generaciones.
2 comentarios:
zzzzzzzzzzz plop
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